La vida política de Gerardo Fernández Noroña siempre ha estado ligada a la controversia , y su paso como presidente de la Mesa Directiva del Senado no fue la excepción.

El legislador de Morena concluye su gestión el 31 de agosto en medio de un pleito con Alejandro “Alito” Moreno , lo que pone punto final a un año lleno de escándalos que van desde lujos injustificables hasta cuestionamientos.

Su presidencia, que comenzó con la promesa de representar a la “ justa medianía ”, termina empañada por acusaciones de abuso de poder , viajes en clase ejecutiva , la compra de una casa millonaria en Tepoztlán y una serie de desplantes dentro y fuera del Congreso.

La “austeridad” rota: viajes y lujos

Uno de los principales señalamientos contra Fernández Noroña fue la contradicción e

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