El Ball Cerdà, patrimonio cultural de interés nacional desde 2016, se abre a parejas del mismo sexo a demanda del Colectivo Feminista del municipio
Desde el siglo XVI, los muchachos jóvenes de distintas zonas del Pirineo catalán presentan de forma festiva a sus prometidas a todos los habitantes del pueblo. De este modo formalizan su compromiso de casarse con ellas. A lo largo de los años, esta tradición se ha convertido en todo un símbolo de las comarcas de la Cerdanya, el Ripollès, el Pallars Jussà o la Seu d’Urgell , donde por primera vez, este año las parejas de baile podrán estar formadas por bailarines del mismo sexo.
Este domingo, durante la Fiesta Mayor del municipio, se cumplirá una década desde que el Ball Cerdà -responde al gentilicio de la Cerdanya- fue declarado por la Ge