Cuatro nuevas embajadas en América Latina, una campaña millonaria para reclutar hispanohablantes y la necesidad urgente de refuerzos militares: así es el avance ucraniano en la región.

En Quito, Montevideo, Santo Domingo y Ciudad de Panamá pronto flameará la bandera azul y amarilla de Ucrania. Pero no se trata de una simple apertura de embajadas: es la señal de un movimiento geopolítico que mezcla diplomacia, supervivencia y guerra.

Kiev, en plena resistencia contra la invasión, mira a Sudamérica como un territorio clave para su nueva estrategia, la cual se materializa en reforzar lazos políticos y, al mismo tiempo, atraer voluntarios hispanohablantes a sus filas de combate.

El canciller ucraniano, Andrii Sybiha, anunció la inauguración de cuatro nuevas sedes diplomáticas en Ecuador, Pa

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