Una vez que Marte ya había adquirido su forma, fue impactado por objetos gigantes del tamaño de planetas en una serie de colisiones cataclísmicas , del tipo que probablemente también formaron la Luna.
Es la conclusión de una nueva investigación del Imperial College y la NASA, que revela que el manto del Planeta Rojo conserva un registro de sus violentos inicios.
“Estos impactos colosales liberaron suficiente energía como para fundir grandes partes del joven planeta en vastos océanos de magma” , afirmó en un comunicado el Dr. Constantinos Charalambous, del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica del Imperial College de Londres.
“A medida que esos océanos de magma se enfriaron y cristalizaron, dejaron tras de sí masas de material con una composición distinta, y creemos que