Por Karina Libien
El showman del Senado
Morena encontró en Gerardo Fernández Noroña a su showman de cabecera, un político que confunde el Congreso con un ring y la tribuna con escenario para sus desplantes, esta vez superó su propio récord de estridencia al agarrarse a golpes en plena sesión y coronar la función con el grotesco acto de “momificar” a su asesor, un episodio que ni la ficción hubiera imaginado con tanta torpeza, lejos de comportarse como un legislador responsable, volvió a demostrar que su especialidad es la provocación y el escándalo mediático, su bancada lo celebró como héroe y lo aplaudió con entusiasmo, pero lo cierto es que la escena resultó más penosa que gloriosa.
El guion de la cortina de humo
El guion es claro, la pelea y el escándalo no son casuales, son una her