
Nada Hassan pasó 7 meses atrapada en Gaza antes de poder salir a Egipto desde donde logró, con ayuda de algunos amigos, llegar hasta España. “Dejé toda mi familia en Gaza”, explica, “aunque el ejército israelí diga que no morimos de hambre, sí lo hacemos. Mi hermano ha perdido ya 30 kilos y lo mismo pasa con el resto de mi familia”.
Este sábado 29 observaba junto a su madre cómo empezaban las jornadas que despedirán la Global Sumud Flotilla en dirección a su tierra natal. Rodeada de pañuelos palestinos y banderas, Hassan cuenta que se alegra de que la gente alrededor del mundo siga hablando de Gaza y que no haya tirado la toalla. “Lo más importante que se puede hacer por la gente de Gaza es hablar y recordar siempre a Gaza”, añade conmovida.
La Global Sumud Flotilla , una coalición de los grupos Magreb Sumud Flotilla, la Freedom Flotilla Coalition, Global Movement to Gaza y el Sumud Nusantara, zarpará el próximo domingo 31 desde diversos lugares que aún no se han detallado. Tampoco se sabe el número exacto de barcos ni de pasa, ya que todos los detalles está a buen recaudo y se mantiene la máxima confidencialidad para evitar riesgos innecesarios . Entre los tripulantes de las embarcaciones se encuentran figuras como los activistas Greta Thunberg o Thiago Ávila , ambos también parte de la anterior flotilla con el buque Madleen .
Después de que dos batucadas acompañadas de gritos de “free free Palestine” recorrieran el Moll de la Fusta, Ávila, quien fue retenido en una cárcel israelí después de la intercepción de la misión en junio, se ha dirigido al público. Ha advertido que a quienes embarquen “no les traten como héroes porque no es ni una fracción del riesgo que pasan en Gaza”.
También ha agradecido y recalcado la importancia de hablar, compartir y viralizar su misión, puesto que, si no fuera por el apoyo de los ciudadanos, “el Madleen hubiera tenido un destino mucho peor”.
Tampoco es ningún secreto que la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau ha confirmado por redes su participación declarando en un post de Instagram que “si los gobiernos, incluido el de España, no hacen lo posible para parar al estado criminal de Israel, lo hará la ciudadanía”. Y no es la única. También otras celebridades nacionales e internacionales como la actriz Susan Sarandon, Nkosi Zwelivelile Mandela, nieto de Nelson Mandela, Jordi Évole, o los también actores Carolina Yuste, Luis Tosar o Liam Cunnigham han ofrecido su apoyo tanto a través de redes sociales como con su asistencia presencial. Este último, que ha aparecido en el escenario junto a Thiago Ávila, también embarcará en la flotilla y ha animado a la población catalana a asistir a las jornadas: “Venid a despedir a las personas que van a ayudar a los héroes de Gaza”.
Entre canciones y actuaciones diversas, Carme Vega, una de las asistentes, explicaba que había venido porque “a veces decimos que el Holocausto pasó porque no nos enterábamos, pero este está siendo retransmitido cada día por la televisión y no es una guerra, es un genocidio”. A su lado, su compañera Paula Segarra, que lleva una pancarta en la que se lee “Catalunya amb Palestina”, afirma que solo hacer acto de presencia ya es importante, “es decir que no estamos de acuerdo con lo que está pasando y que hay que parar este genocidio que es intolerable.”
Unos metros más allá, cerca del escenario, escucha la música Linda Matos, de Brasil. “Estoy aquí porque esté donde esté mi corazón está en Gaza”, explica, y añade que “la gente tiene que informarse y primero de todo hablar sobre Gaza, no aceptar lo que pasa allí, la brutalidad y la deshumanización”.
Muchas otras personas se han ofrecido a ayudar, incluso ofreciendo su casa para los tripulantes y voluntarios. Afirmaba Ander, un simpatizante de Bilbao que vive en Barcelona, que había habido más oferta de casas que demanda, lo que demuestra la implicación de la población local.
Más atrás, junto a un simpático peluche en forma de sandía, Cele Fierro, legisladora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y tripulante de la Global Sumud Flotilla, afirma que es una misión con riesgo, pero asegura que la causa palestina es suficiente para que ella misma lo asuma. “Hoy más que nunca es necesario romper con ese bloqueo de ayuda humanitaria que está condenando al pueblo palestino, ya que aparte de las bombas hoy se utilizan el hambre, la sed y la falta de medicinas como armas de guerra y no lo podemos seguir permitiendo”, sentencia Fierro.
Aunque el pasado julio Josep Borrell, ex alto representante de Asuntos Exteriores de la Comisión Europea, aseguraba que Europa había “perdido el alma en Gaza”, este fin de semana desde Barcelona, los más de 26.000 voluntarios y activistas de hasta 44 países se proponen demostrar que no es así. Como ha afirmado Liam Cunnigham en su discurso de apertura, “el horror nos ha juntado como a una familia”.