Milán Palomino Canchucaja, un niño de tres años diagnosticado con retinoblastoma, enfrenta dificultades para recibir su tratamiento de quimioterapia intraarterial. Este tipo de cáncer afecta su vista y, según su madre, Yosely Canchucaja, el pequeño no ha podido completar sus sesiones debido a la falta de un angiógrafo en el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN).

El 29 de agosto, RPP Data reveló la situación crítica de Milán, lo que llevó al INEN a pronunciarse. Francisco Berrospi, jefe del instituto, aseguró que el tratamiento de quimioterapia intraarterial está garantizado para Milán y otros dos pacientes pediátricos que lo requieren. "Milán es un niño que no se ha dejado de tratar. Los procedimientos que necesita se le están dando, pero la quimioterapia intraarterial no es un procedimiento que se dé todo el tiempo", explicó Berrospi.

A pesar de las afirmaciones del INEN, la madre de Milán sostiene que su hijo solo ha recibido tres quimioterapias intraarteriales en los últimos nueve meses, cuando debería recibirlas cada cuatro semanas. Berrospi también mencionó que el próximo 8 de septiembre, Milán tendrá una cita para un procedimiento llamado "fondo de ojo", que determinará el tipo de quimioterapia que necesita.

El INEN enfrenta una escasez de angiógrafos, equipos esenciales para realizar este tipo de tratamientos. Berrospi indicó que la falta de este equipo ha sido un problema creciente, ya que se ha incrementado la demanda de tratamientos oncológicos. "El angiógrafo es un equipo que se utiliza mucho y lo tienen otros hospitales para procedimientos cardiovasculares y neurocirugía", comentó.

El INEN prevé adquirir un angiógrafo en 2026, pero mientras tanto, se están buscando alternativas para garantizar el tratamiento de los pacientes. Berrospi destacó que la capacitación de médicos especialistas también es crucial, ya que actualmente solo hay dos médicos capacitados para operar este equipo en el país.

La situación de Milán y otros niños que requieren tratamientos similares sigue siendo una preocupación, y el INEN se compromete a reprogramar las sesiones de quimioterapia en caso de que surjan imprevistos.