En un multitudinario evento en Bucaramanga, Gustavo Petro criticó duramente la Casa de Nariño, la emblemática construcción en donde opera la presidencia de la República.
“Ese palacio es horrible y mal hecho y frío. Parece de París en invierno”, dijo el mandatario.
Múltiples veces aseguró que no le interesan los lugares suntuosos, sino que quisiera estar al lado del pueblo: “Yo quiero estar en el corazón de la gente humilde. No me gusta la gente de los clubes”.
“Voy a morir feliz porque me recordará la felicidad que me daba de sentirme entre multitudes” , aseguró ante los aplausos de la gente.
Y luego señaló que no tiene pensado quedarse en el poder. “A mí no me interesa el poder ni perpetuarme. Siempre he creído que los adictos al poder terminan mal”.