Ante el aumento de políticas migratorias restrictivas en la América y el incremento de la xenofobia, Amnistía Internacional Venezuela (con respaldo de Naciones Unidas, gobiernos locales y organizaciones de la sociedad civil) lanzó la campaña regional “Basta de Abuso a Migrantes” con la que se busca “articular esfuerzos para defender los derechos de las personas migrantes y refugiadas venezolanas”.
El centro de esta campaña es reiterar el mensaje de “ migrar es un derecho, no un delito ” y se proponen 3 elementos clave para actuar:
Documentar violaciones de derechos para exigir rendición de cuentas
Combatir narrativas de odio con estrategias comunicacionales conjuntas
Potenciar la incidencia política para lograr cambios estructurales en leyes y prácticas institucionales
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