La tranquilidad de una familia en El Cerrito, Valle del Cauca, se vio alterada cuando un felino que parecía un gato común resultó ser un tigrillo de apenas cinco meses. El animal, que llevaba un collar rojo, evidenciaba así haber sido mantenido como mascota ilegal antes de escapar y llegar debilitado y hambriento hasta la vivienda.
Los habitantes, sorprendidos pero conscientes de la gravedad del caso, dieron aviso de inmediato a la CVC, la Fundación Conciencia Animal, la Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres y al cuerpo de Bomberos, logrando una rápida atención. Gracias a este trabajo conjunto, el pequeño felino fue trasladado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre San Emigdio, en Palmira, donde recibe atención veterinaria y acompañamiento especializado.
Allí, profesio