La sabiduría popular le otorga un valor predictivo a las tormentas que suelen producirse alrededor del 30 de agosto, fecha de la festividad de Santa Rosa: si las precipitaciones son generales y abundantes, anunciarían una temporada primavera-verano sobre la media. Si son moderadas, pero bien distribuidas, el panorama sería normal. Si, en cambio, son irregulares, debería esperarse una temporada con perturbaciones negativas. ¿Se cumplirá este año, en el que se espera que el fenómeno climático llegue “puntualmente”?
La perspectiva agroclimática elaborada por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) indica que, en principio, continuarán soplando los vientos polares, que hicieron su entrada en los días precedentes, y en la mayor parte del área agrícola se observarán temperaturas bajo