Con una cumbre de figuras notoriamente incómodas para Occidente, y con una audaz declaración estratégica, China demuestra que está decidida a disputarle el liderazgo a Estados Unidos y a su presidente, Donald Trump, tanto en el bloque oriental como a nivel global.
El presidente chino, Xi Jinping, convocó a su homólogo ruso, Vladimir Putin, y al líder norcoreano, Kim Jong-un para un encuentro en Beijing, donde el miércoles se conmemorarán los 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, con la rendición de Japón.
En forma previa, entre domingo y lunes, se reunirá la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), un poderoso bloque integrado por China, India, Rusia, Pakistán, Irán, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán y Bielorrusia, con otros 16 países afiliados co