Un buque lanzamisiles de la Marina de Estados Unidos, el USS Lake Erie, cruzó el canal de Panamá la noche del viernes, dirigiéndose hacia el Caribe. Este movimiento forma parte de un operativo naval en respuesta a las acusaciones de narcotráfico contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. El buque, que mide 173 metros de largo y tiene un desplazamiento de 9.800 toneladas, ingresó a la esclusa de Pedro Miguel alrededor de las 21:30 (hora local) y completó un recorrido de 80 kilómetros hasta el Atlántico.
El tránsito por el canal toma aproximadamente ocho horas. Antes de su cruce, el USS Lake Erie estuvo amarrado en el puerto de Rodman durante dos días. Este buque es parte de la flota de cruceros equipados con misiles guiados, con base en San Diego, California. Durante su paso, el buque fue observado por residentes y visitantes, como Alfredo Cedeño, quien expresó su sorpresa al ver el buque: "No sabía que iba a pasar el buque. Llegamos por casualidad y lo encontramos. Quedé sorprendido".
El despliegue naval se produce en un contexto de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, donde Washington ha acusado a Maduro de liderar un cártel de narcotráfico. El Pentágono ha anunciado que tres buques lanzamisiles adicionales se posicionarán en aguas internacionales cercanas a Venezuela en los próximos días, como parte de las operaciones contra el narcotráfico internacional.
La portavoz presidencial Karoline Leavitt afirmó: "El presidente Trump está preparado para frenar el narcotráfico y llevar a los responsables ante la Justicia". En febrero, Estados Unidos designó al Cártel de Sinaloa y a otras organizaciones criminales como terroristas globales, lo que coincide con un endurecimiento de las leyes migratorias.
Además del USS Lake Erie, el despliegue en el Caribe incluye tres destructores de la clase Arleigh Burke, que son el USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson. Estos buques están equipados con sistemas avanzados de defensa y vigilancia, capaces de detectar y neutralizar amenazas aéreas y marítimas.