El Gobierno de Javier Milei enfrenta una crisis política tras la difusión de audios comprometedores del ex director de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo. En estos audios, Spagnuolo hace comentarios despectivos sobre varios funcionarios, incluyendo a Karina Milei, Eduardo "Lule" Menem y Sandra Pettovello. La situación ha llevado a una reunión de emergencia en la Casa Rosada, donde se discute cómo manejar el impacto de estas filtraciones.

Un funcionario de la Casa Rosada admitió que la reacción inicial del oficialismo fue confusa. "En ese momento estábamos groguis, no sabíamos cómo reaccionar", comentó. Sin embargo, el Gobierno ha comenzado a abordar públicamente el tema, con Menem defendiendo la inocencia de su entorno y afirmando que los audios son falsos. A pesar de estos intentos de defensa, la tensión persiste, y algunos miembros del Gabinete cuestionan la efectividad de estas declaraciones.

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ha defendido a Milei, sugiriendo que "no debería haber confiado en Spagnuolo". Por su parte, José Luis Espert, candidato a diputado, ha calificado a Spagnuolo de mentiroso y ha instado a que se le denuncie. La relación entre Milei y Spagnuolo, que había sido cercana, se ha deteriorado notablemente.

La situación se complica aún más con rumores de que podrían surgir nuevos audios que involucren a otros miembros del Gobierno. Esto ha llevado a una creciente preocupación en el oficialismo, que teme que la crisis se agrave. En este contexto, se ha especulado sobre la posibilidad de que haya más material grabado, lo que podría afectar la credibilidad del Gobierno.

Las filtraciones han generado un ambiente hostil en las redes sociales, donde algunos influencers libertarios han reducido sus publicaciones para evitar comentarios negativos. A pesar de la gravedad de la situación, algunos en el oficialismo creen que el tema podría perder relevancia con el tiempo, siempre y cuando no surjan pruebas contundentes.

Mientras tanto, la Casa Rosada se prepara para un posible cambio en el Gabinete tras las elecciones generales, ya que Milei deberá reestructurar su equipo. La relación entre los Menem y el Gobierno se ha deteriorado, y se anticipa que se establecerán nuevas reglas de funcionamiento. En este clima de incertidumbre, el futuro del oficialismo y su capacidad para manejar la crisis de los audios sigue siendo incierto.