
HONOLULU, Hawai, EE.UU. (AP) — Un jurado investigador acusó formalmente a dos trabajadores civiles de hacer que la Marina proporcionara al Departamento de Salud de Hawai información falsa sobre el combustible de aviación que se vertió de una instalación de almacenamiento en Pearl Harbor antes de que se filtrase después al agua potable y enfermara a 6.000 personas en el Día de Acción de Gracias de 2021.
Son las primeras acusaciones derivadas del vertido de combustible que enfureció a residentes, legisladores y miembros del servicio militar y sus familias. El ejército decidió cerrar los envejecidos tanques de combustible de la época de la Segunda Guerra Mundial después del incidente.
En 2022, una investigación de la Marina determinó que una gestión deficiente y un error humano causaron la fuga en la Instalación de Almacenamiento de Combustible a Granel de Red Hill. El inspector general del Departamento de Defensa concluyó el año pasado que los oficiales de la Marina no comprendían suficientemente los riesgos de tener enormes tanques de almacenamiento de combustible sobre un pozo de agua potable en Pearl Harbor. La Marina emitió reprimendas escritas a tres oficiales militares retirados por sus roles en el vertido.
La acusación presentada el jueves alega que John Floyd y Nelson Wu dieron a la Marina información inexacta sobre un derrame de mayo de 2021, seis meses antes de que el combustible llegara al agua potable. La imputación señala que hicieron que la Marina engañara al Departamento de Salud de Hawai acerca de la cantidad de combustible que se filtró de uno de los tanques y aseguraron a los oficiales que su información era precisa.
Esto hizo que, en los meses posteriores, la Marina informara al departamento de la filtración de 6.125 litros (1.618 galones), en lugar de 75.700 litros (20.000 galones), y no dijera que no se pudieron encontrar 68.000 litros (18.000 galones), de acuerdo con la fiscalía. La acusación alega que Floyd y Wu censuraron datos de los registros proporcionados. Los dos fueron acusados de un cargo de conspiración y otro de falso testimonio cada uno.
Floyd era el subdirector del Departamento de Combustibles en Red Hill, mientras que Wu era el ingeniero supervisor del departamento.
La oficina del abogado de oficio federal, que representa a Floyd, no devolvió una llamada telefónica para pedir comentarios. El abogado de Wu, Alen Kaneshiro, dijo que no haría declaraciones.
La investigación de la Marina encontró que el combustible brotó de una tubería rota el 6 de mayo de 2021. La mayor parte fue a parar a un sistema de drenaje para la extinción de incendios, donde estuvo seis meses sin ser detectado, hasta que un carrito chocó contra una tubería que contenía el líquido y provocó un vertido. Las cuadrillas creyeron que habían limpiado la mayor parte de la fuga, pero no lograron recogerla por completo y parte llegó a un desagüe y un pozo que suministraba agua potable a 90.000 personas en la Base Conjunta Pearl Harbor-Hickam.
Wayne Tanaka, el director del Sierra Club, dijo que la culpabilidad se extendía más allá de las acciones presuntamente cometidas por los dos civiles. En un comunicado, señaló que la propia investigación de la Marina mostró que los oficiales sabían que unos 75.700 litros (20.000 galones) no se contabilizaron después del incidente de mayo y, sin embargo, no informaron a la comunidad ni a los reguladores. Los responsables de la Marina marginaron a un denunciante que alertó sobre la mala gestión de Red Hill, agregó.
En Red Hill ya había habido fugas de combustible antes, como en 2014, lo que llevó al Sierra Club de Hawai y a la Junta de Abastecimiento de Agua de Honolulu a pedir al ejército que trasladara los tanques a un lugar donde no supusieran un riesgo para el agua de Oahu. Pero la Marina se negó, diciendo que el agua de la isla era segura.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.