El atentado ocurrió durante un evento religioso en la Iglesia de la Anunciación, que colinda con una escuela. Los niños estaban adentro cuando sucedió todo. El agresor, armado con un rifle, una escopeta y una pistola, abrió fuego por las ventanas de la iglesia, se llevó la vida de dos niños, dejó a otros 17 heridos de gravedad y después se suicidó. El responsable fue identificado como Robin Westman, de 23 años, exalumno de la escuela y su madre trabajó en la parroquia.
Tras el ataque, las autoridades encontraron un manifiesto, en formato de video, que contenía imágenes del atacante enseñando las armas con mensajes de odio contra Dios, contra Obama, antisemitas y con referencias a otros asesinos masivos. En el video también se podía ver una especie de diario en el que compartió los