Un nuevo episodio de violencia armada ha sacudido la ciudad de Cali. Un ataque con fusiles se registró contra una camioneta Toyota en la avenida Ciudad de Cali con Carrera 39. El vehículo, blindado y de modelo 2020, pertenece a Mayra Alejandra Montezuma Solano, quien lo adquirió el 6 de mayo y lo blindó en Sabaneta, Antioquia.
Imágenes de testigos muestran al copiloto, cubierto con una capucha blanca, intentando ayudar a un hombre que yacía en el pavimento con múltiples heridas de bala. La víctima, identificada como Javier Tello, trabajaba como escolta del copiloto. Durante la inspección de la camioneta, las autoridades encontraron huellas de sangre en las puertas y confirmaron que, a pesar del blindaje, las balas de arma larga lograron penetrar el vehículo.
Fuentes policiales informaron que, tras el levantamiento del cuerpo con el apoyo del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, se verificaron los antecedentes de dos ocupantes de la camioneta, quienes fueron detenidos. También fue capturado un individuo conocido como "Chingapipe", presunto líder de una estructura criminal activa en la región.
Las investigaciones sugieren que este ataque podría estar relacionado con un intento de fuga ocurrido en la cárcel de Villahermosa, registrado el martes anterior. En esta prisión, se encuentran recluidos cabecillas asociados a "Chingapipe" y otros líderes criminales con operaciones en Cali y Antioquia.
La situación en la cárcel de Villahermosa se ha vuelto crítica. Un panfleto con amenazas directas contra la directora del penal y funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario (Inpec) ha generado preocupación. El documento, fechado el 25 de agosto de 2025, señala a María Lorena Serrano Aguilar como "objetivo militar" y responsabiliza a varios funcionarios de conflictos entre los reclusos, atribuidos a la venta irregular de un patio del penal.
El martes 26 de agosto, videos en redes sociales mostraron un intento de motín en el Patio 1A, desencadenado por el traslado de un líder de ese patio. Los internos lanzaron objetos hacia los guardias del Inpec, lo que llevó a la intervención de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo) de la Policía Nacional.
A pesar de la tensión, la situación fue controlada y no se reportaron evasiones ni heridos graves, aunque algunos medios informaron de al menos cuatro lesionados durante los disturbios. Este contexto de violencia en la cárcel incluye un ataque con granada el 6 de junio de 2025, que dejó cuatro guardianes heridos. Las autoridades continúan investigando los vínculos entre estos eventos y el entramado criminal en la región.