
La Guardia Civil y Salvamento Marítimo rescataron en la tarde de este viernes a 40 personas migrantes que llegaron a las costas de Balears a bordo de dos pateras. En una de ellas, arribada al sureste de Maó (Menorca) -destino poco habitual de estas embarcaciones-, viajaban 11 varones que presentaban importantes síntomas de deshidratación, cuatro de los cuales fueron trasladados en estado grave al Hospital Mateu Orfila.
La embarcación fue hallada a 35 millas al sureste de Maó. Se trata de un destino poco habitual para este tipo de travesías: las pateras procedentes de Argelia suelen dirigirse a Eivissa o Formentera -islas situadas en la ruta más corta desde la costa africana-. Menorca, en cambio, es la isla balear más alejada del continente, lo que obliga a recorrer una distancia mayor y aumenta notablemente los riesgos de la travesía.
Un velero francés dio el aviso a Salvamento Marítimo de Francia, que, a su vez, solicitó la intervención de Salvamento Marítimo de España para que acudiera a su rescate.
Fue a las 19.57 horas cuando el 061 recibió una llamada de la Autoridad Portuaria de Maó que alertaba de que Salvamento Marítimo había rescatado a las 11 personas e informaba del estado en el que éstas se encontraban. De inmediato, el servicio de emergencias movilizó una ambulancia de Soporte Vital Avanzado (SVA) y tres de Soporte Vital Básico (SVB) hasta el Moll de Llevant de Maó.
Los efectivos del SAMU 061 asistieron a los 11 varones, de los que cuatro fueron trasladados al hospital en estado grave. Los sanitarios consideraron que el estado de salud de los otros siete ocupantes de la patera era menos graves salvo complicaciones.
La otra patera fue localizada en una zona escarpada de la isla de Cabrera. El rescate se prolongó durante varias horas, entre las 13.44 y las 18.00 horas, ya que las 29 personas que viajaban en la embarcación -(22 hombres, seis mujeres y un menor), de origen subsahariano, ya habían desembarcado de la patera que se estaba hundiendo y se encontraban atrapadas.
Las adversas condiciones del mar, unidas a la zona escarpada en la que quedaron atrapados los migrantes, imposibilitaron su evacuación por tierra, lo que obligó a activar un dispositivo aéreo especializado, tal como ha informado la Guardia Civil.
En el operativo participaron la Unidad de Helicópteros del Instituto Armado (UHEL), efectivos del Grupo de Rescate e Intervención de Montaña (GREIM) y del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), quienes realizaron la primera asistencia a los rescatados, que presentaban principalmente cortes en los pies y síntomas de agotamiento.
Tras ser estabilizados fueron acompañados por los rescatistas hasta un punto seguro desde donde se les pudo rescatar con una embarcación ligera del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil (SMP) y de allí trasbordarlos a la embarcación Rio Gallego, que los condujo hasta el puerto de Palma.