Cuando pensamos en Madagascar, lo primero que viene a la mente son los lémures y la fossa, popularizados por la película animada Madagascar . Pero esta isla del océano Índico, hogar de más de 11.000 especies de plantas y animales endémicos, es un mundo en sí misma. Desde mamíferos críticos como el Silky Sifaka hasta reptiles que parecen sacados de un cuento de terror, Madagascar ofrece un ecosistema que supera cualquier fantasía animada.

Lémures y fossa: las estrellas que todos conocen

Los lémures son primates únicos, con comportamientos que incluyen cantar como ballenas. Con más de treinta especies en la isla, su tamaño varía desde el diminuto lémur pigmeo, de apenas 2,5 gramos, hasta el Indri, que supera los 12 kilos. Lamentablemente, todas las especies se encuentran entre las más amenazadas del planeta.

La fossa, pariente cercana de la mangosta, es un depredador elegante que puede alcanzar casi dos metros desde la cabeza hasta la cola y pesar hasta 12 kilos. Su cuerpo delgado y su larga cola le permiten moverse ágilmente entre los árboles, convirtiéndola en una cazadora excepcional en los bosques de Madagascar.

Insectos y reptiles que parecen irreales

La polilla cometa, también conocida como polilla lunar de Madagascar, destaca por su envergadura de hasta 20 centímetros. Con alas redondeadas y colores brillantes, la polilla no cuenta con protección alguna, y su población en estado salvaje sigue siendo desconocida.

El camaleón pantera es uno de los reptiles más coloridos y grandes de la isla. Su lengua extensible y su casque óseo le permiten cazar con precisión y adaptarse a distintos ambientes. Por su parte, el gecko satánico de cola de hoja se mimetiza perfectamente con hojas secas, dificultando que depredadores lo detecten y convirtiéndolo en un ejemplo impresionante de camuflaje natural.

Incluso las cucarachas silbantes de Madagascar destacan: estos insectos usan su capacidad para exhalar aire y emitir silbidos durante los conflictos, un comportamiento muy poco común entre los insectos. Pueden alcanzar los siete centímetros y vivir entre dos y cinco años.

Anfibios y aves singulares

Las ranas tomate habitan principalmente el noroeste de la isla. Sus colores vivos y el moco pegajoso que segregan al sentirse amenazadas son un mecanismo de defensa frente a depredadores. El fody de Madagascar, un ave de apenas 13 centímetros, muestra un plumaje que varía entre naranja y amarillo durante el apareamiento, mientras que los machos exhiben un pincel rojo brillante alrededor de los ojos.

Especies raras y en peligro

El aye-aye es un primate nocturno que utiliza su dedo largo para extraer insectos de la madera, y su aspecto ha generado superstición entre los habitantes de Madagascar. También en peligro de extinción se encuentra la tortuga Ploughshare, que sobrevive en una pequeña zona del noroeste de la isla con menos de 1.000 ejemplares.

Entre otras especies únicas se encuentran el búho orejudo de Madagascar, con un disco facial marrón y corona distintiva; y el tenrec rayado de las tierras bajas, cuyo hocico alargado le permite buscar insectos en el suelo. Cada uno de estos animales refuerza la idea de que Madagascar no se limita a los personajes de dibujos animados: es un laboratorio natural de biodiversidad, adaptación y supervivencia.