La selección española dio un paso importante en sus aspiraciones a meterse entre los dieciséis mejores equipos del Eurobasket tras imponerse este sábado de forma contundente a la de Bosnia-Herzegovina (88-67) impulsada por el contraste entre los triples anotados (15 de 38) y los fallados por su rival (3 de 21).
Después de caer en el debut en el torneo ante Georgia, el duelo se presentaba como capital para el combinado de Sergio Sacariolo, vigente campeón. Con Chipre muy inferior al resto de equipos y firme candidata a marcharse de vacío, ganar a los bosnios casi obligaba a estos últimos a derrotar al menos a los georgianos, a Italia o a Grecia para intentar estar en octavos.