La invitación para recibir un homenaje nada menos que del jefe del Comando del Conjunto de las Fuerzas Armadas y Comandante General del Ejército , Nicolás Hermoza Ríos, en las instalaciones del “Pentagonito”, el cuartel general del instituto castrense en San Borja, representó para el agente Marcos Flores Alván algo muy parecido a la consagración de su carrera militar. Para perennizar el histórico momento, que se registró el sábado 27 de junio de 1992, el espía Flores llevó una grabadora a la ceremonia en la que el general Hermoza felicitó a los oficiales y agentes que pertenecían al Destacamento Colina . Hasta ese momento, siete meses después de haber iniciado sus actividades criminales, el grupo ejecutó a 32 personas, entre ellos un niño de ocho años, en Barrios Altos . “Maflo”, c

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