La Corte Superior de Lima ha ordenado nueve meses de prisión preventiva para Jossimar Cabrera Cornejo, principal sospechoso del asesinato de Sheyla Gutiérrez Rosillo en Estados Unidos. Esta decisión fue tomada por el 31 Juzgado de Investigación Preparatoria, bajo la dirección del magistrado Óscar Torres Mego, quien indicó que la medida es con fines de extradición a Estados Unidos.

Cabrera Cornejo se acogió a la solicitud de extradición presentada por las autoridades estadounidenses, tras los trágicos eventos ocurridos el 10 de agosto en California. La desaparición de Sheyla fue reportada el 9 de agosto, y su madre había denunciado previamente que era víctima de violencia doméstica. Días después, se encontró su cuerpo en el Bosque Nacional de Los Ángeles, lo que llevó a la Fiscalía del condado a emitir una orden de arresto y extradición contra Cabrera.

El acusado se entregó a Interpol en Lima, acompañado de su abogado, y fue detenido en cumplimiento de la orden internacional. La familia de la víctima ha expresado su alivio por la entrega, aunque también han señalado que la presión mediática pudo haber influido en esta decisión. Jessie Gutiérrez, hermana de Sheyla, comentó: "Quiero creer que es por conciencia, pero lo más importante ahora es que se agilicen los trámites para su extradición".

El proceso de extradición podría demorar entre dos y tres meses, según el abogado de la familia. Mientras tanto, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) ha anunciado que cubrirá los gastos de repatriación del cuerpo de Sheyla y proporcionará asistencia económica a sus tres hijos, quienes recibirán 600 soles bimestrales hasta cumplir 28 años, siempre que continúen estudiando.

Además, se brindará apoyo psicológico y educativo a los menores, quienes quedarán bajo el cuidado de su abuela materna. La familia de Gutiérrez también contará con protección especial y acompañamiento legal. La situación ha generado un fuerte impacto en la comunidad, resaltando la necesidad de abordar la violencia de género.