
Con el pretexto de hacer “ justicia por mano propia ”, cada vez son más las páginas en redes sociales que exhiben a personas bajo el argumento de alertar a otros sobre comportamientos indebidos o delictivos . El problema: la mayoría lo hace sin más evidencias que su versión de los hechos, o incluso de manera falsa con intención de acosar a la persona señalada, y las consecuencias pueden ser graves.
Debido al incremento de estos espacios, la Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Ciudad de México lanzó una alerta en la que pide a la población hacer conciencia sobre las consecuencias que puede provocar participar en estas publicaciones, ya sea como quien las crea como al compartirlas o comentar de manera negativa contra la persona señalada sin evidencia alguna. Además, recomendó que, en caso de detectar publicaciones como ésta, sean denunciadas a su línea oficial .
Es verdad que muchos de nosotros hemos sido víctimas o testigos de alguna injusticia , desde temas de pareja como infidelidades hasta estafas por grandes cantidades de dinero. La naturaleza de estas situaciones hace que sea difícil conseguir apoyo por parte de las autoridades, por lo que hay quienes buscan desahogar su frustración en redes sociales. Las publicaciones “de quemados” se han vuelto cada vez más populares debido a esto, el problema viene en que comprobar la veracidad de la acusación es casi imposible en la mayoría de los casos.
Aún sin conocer a los implicados, ni tener garantía de que la información sea verídica , muchas personas se ponen del lado de quien denuncia debido a una sensación de empatía por haber sufrido algo similar. Sin embargo, cada vez son más las publicaciones de este tipo que son creadas con un objetivo distinto al de obtener algún tipo de justicia .
“Estas páginas proliferan principalmente en redes sociales y aplicaciones de mensajería, donde se comparten imágenes, capturas de pantalla, nombres y datos personales con el fin de ridiculizar, acusar o estigmatizar a alguien públicamente. Aunque en apariencia se presentan como espacios de denuncia, en la mayoría de los casos se convierten en escenarios de violencia digital”.
-Comunicado oficial de la SSC de CDMX
Ante la imposibilidad de probar su inocencia , y debido a lo virales que se llegan a volver estas publicaciones, la víctima suele contactar a quien creó la publicación para pedir que sea retirada, explicando que la situación fue sacada de contexto o directamente que es falsa. Es aquí donde han surgido casos más graves en que, para aceptar eliminar estas publicaciones, algunos llegan a extorsionar a las víctimas con importantes cantidades de dinero.
Cuando la situación se sale de las manos
La Policía Cibernética de CDMX ha identificado al menos tres tipos de consecuencias que derivan de estas publicaciones:
- Consecuencias psicológicas: las víctimas pueden padecer ansiedad, estrés, aislamiento e incluso ideaciones suicidas, dependiendo de la naturaleza de estas publicaciones, que en muchos casos pueden mencionar información personal delicada.
- Consecuencias sociales: de la misma manera, se han reportado casos en que las personas “quemadas” sufren rechazo, estigmatización o pérdida de vínculos personales e incluso laborales. Sin importar si las acusaciones son verdaderas o falsas, muchas empresas se niegan a mantener relaciones profesionales con alguien envuelto en controversias o polémicas.
- Consecuencias legales: recaen en quienes realizan la publicación o hasta quienes la comparten o impulsan. La difusión no autorizada de información personal, el daño a la reputación y el acoso en redes sociales ya están consideradas como conductas que constituyen delitos, mismos que se encuentran sancionados por leyes específicas como la Ley Olimpia .
Redes sociales como Facebook y grupos de chat en WhatsApp son los espacios en los que más se viraliza este tipo de publicaciones , y es justamente esta falta de contexto o de pruebas lo que permite que prácticamente cualquiera sea una posible víctima. En algunos escenarios, el equipo de Soporte de las plataformas y redes sociales puede llegar a intervenir, eliminando las publicaciones o restringiendo su visibilidad, aun que esto no ocurre en todos los casos.
Por ello, la Policía Cibernética enlistó una serie de recomendaciones tanto para víctimas como para el público general, a fin de evitar que estos sucesos traigan resultados negativos para los implicados:
- No participes ni compartas contenido de este tipo de grupos o páginas. Evita comentar, reaccionar o difundir publicaciones que exhiban a personas. Cada interacción refuerza la violencia.
- Denuncia inmediatamente. Reporta el contenido ante la plataforma (Facebook, Instagram, etcétera) y ante la Policía Cibernética si el material vulnera derechos o constituye un delito.
- Protege tu privacidad en redes sociales. Configura tus perfiles, limita la información personal y no difundas datos sensibles sin consentimiento.
- Documenta todo. Si tú o alguien cercano es víctima, guarda capturas de pantalla, enlaces y pruebas, estas son clave para una denuncia.
- Evita acusar sin pruebas. No creas o difundas información no verificada; hacerlo puede constituir un delito como difamación.
- Busca ayuda profesional. Si eres víctima, acude a las autoridades o instituciones de apoyo legal y psicológico.
- Supervisa el uso digital en menores. Padres y tutores deben estar atentos al contenido que niñas, niños y adolescentes consumen o publican.
- Fomenta el uso responsable de la tecnología. Las redes deben ser espacios para construir, no para dañar.
Finalmente, el llamado a la ciudadanía es a usar los espacios digitales con responsabilidad, para no solo prevenir ser víctima de estas situaciones de acoso, sino también evitar participar directa o indirectamente en ellas.