Luego de valorar las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación, un juez de conocimiento condenó a 30 años de prisión a un hombre 47 años por abusar sexualmente de su hijastra menor de edad, entre los años 2013 y 2020, en Ocaña (norte de Santander).
La Fiscalía logró demostrar que el hombre aprovechaba cuando la madre de la víctima salía a trabajar y lo dejaba a solas con la menor, para accederla carnalmente por la fuerza. Se estableció que el primer hecho ocurrió cuando la niña tenía 8 años.
Durante el proceso judicial se probó que los abusos se cometieron de manera sistemática durante siete 7 años. Los hechos fueron denunciados por el padre biológico de la víctima, quien le contó lo sucedido cuando su madre terminó la relación con el hoy sentenciado.
El agresor sexual fu