Kiev.— Al menos 21 personas murieron en Kiev, entre ellas cuatro menores, en uno de los mayores ataques aéreos rusos contra Ucrania, que Estados Unidos calificó este jueves de “amenaza” para los esfuerzos de paz de Donald Trump.
Rusia continúa bombardeando ciudades ucranianas pese al impulso del presidente estadounidense para poner fin a la guerra —iniciada por la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022—, que por el momento no ha arrojado resultados concretos. Trump “no estaba contento” con la noticia de los ataques en la capital ucraniana, pero “tampoco estaba sorprendido”, declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Esta reacción del dirigente estadounidense, que se niega a atribuir la responsabilidad de la guerra a Rusia, difiere en su tono de la de su env