Las inyecciones de bótox emplean una toxina para impedir temporalmente el movimiento de un músculo. A menudo se utilizan para suavizar las arrugas en la cara, así como para tratar los espasmos en el cuello, la sudoración, la vejiga hiperactiva, el ojo perezoso y otras afecciones , según la Clínica Mayo.
Estos tratamientos han ido ganando popularidad por sus beneficios y porque son procedimientos mínimamente invasivos. Sin embargo, algo que deben tener en cuenta las personas es que deben ser realizados por un profesional médico, a fin de evitar complicaciones graves.
De acuerdo con la Clínica Mayo, estas inyecciones bloquean determinadas señales químicas de los nervios que hacen que los músculos se contraigan.
Pero hay algo que genera preocupación, y es la regulación de este tipo de medi