Las plantas acidófilas se han ganado un lugar privilegiado entre quienes buscan llenar sus espacios de color y frescura. Se caracterizan por su aspecto exótico y una floración que no pasa desapercibida, aportando vida y elegancia a cualquier jardín o rincón del hogar. Pero no solo se trata de estética: estas especies requieren un tipo de suelo particular y ciertos cuidados especiales que, si se respetan, garantizan que luzcan en todo su esplendor.
Se llaman acidófilas porque necesitan desarrollarse en sustratos ácidos, similares a los que se encuentran en zonas de clima húmedo y lluvioso. Allí, la acción del agua de lluvia elimina la cal del terreno y permite que estas especies crezcan de forma saludable.
Aunque pueda sonar complicado, no lo es: con unos pocos consejos prácticos, cua