Este es un espacio de debate que no compromete la opinión de La Silla Vacía ni de sus aliados.
La movilización de un submarino nuclear, aviones de reconocimiento, varios destructores y un barco equipado con lanzamisiles guiados frente a las costas de Venezuela puede crear un precedente muy negativo y peligroso en la región. Cuando parecía que las intervenciones militares de EE.UU. en la región -por no hablar de conspiraciones para derrocar gobiernos- eran cosa del pasado, emerge nuevamente esa amenaza, construida a partir de una narrativa impuesta de manera rápida en el último mes. Este análisis no se centra en la posibilidad de que se concrete una invasión, sino en las implicaciones de ese escenario para los derechos humanos, la democracia y la gobernabilidad.
El 18 de julio se produjo