El avance de la investigación por el escándalo de las presuntas coimas en la compra de medicamentos que salpica al Gobierno sumó en las últimas horas un nuevo obstáculo. El teléfono celular de Emmanuel Kovalivker, uno de los directivos de la droguería Suizo Argentina involucrado en la causa, no pudo ser abierto por los peritos debido a limitaciones técnicas en los sistemas de desbloqueo.
El fiscal Franco Picardi había remitido los aparatos incautados a la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) y, en paralelo, había solicitado colaboración a la compañía israelí Cellebrite, reconocida por proveer software de análisis forense a nivel internacional.
Sin embargo, la empresa informó que todavía no dispone de la herramienta adecuada par