Los robots aspiradores se han convertido en compañeros habituales del hogar. Han pasado de ser un capricho tecnológico a una herramienta práctica que evita dedicar horas a la limpieza. Sin embargo, conforme nos hemos acostumbrado a ellos, también hemos empezado a exigirles más: no basta con que aspiren bien , queremos que lo hagan sin interrumpir nuestra rutina, sin ocupar espacio ni generar ruido. La verdadera comodidad está en que trabajen sin que apenas los percibamos.
En este escenario aparece la última propuesta de LG , pensada justamente para dar ese salto. Un modelo que no solo busca cumplir con la tarea de limpiar, sino hacerlo de la forma más discreta posible. El concepto no está en añadir más botones o funciones llamativas, sino en reducir su presencia en casa, hasta el punt