Un parque en Seúl se transforma cada noche en un escenario inesperado. A partir de las siete de la tarde, entre farolas y sombras, surge la figura de un policía con uniforme impecable. Habla con voz firme, lanza un mensaje y, de repente, se desvanece en el aire. Dos minutos después, reaparece para repetir la misma escena. No se trata de un agente de carne y hueso, sino de u n holograma a tamaño real que se ha convertido en la nueva atracción y medida de seguridad del barrio.

La apuesta comenzó en octubre de 2024 como un experimento de la comisaría de Jungbu y del ayuntamiento de Seúl. El parque seleccionado no era casual: situado junto a la popular área gastronómica de Euljiro, era escenario habitual de incidentes ligados al consumo de alcohol, como explica el periódico local The Scoop

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