Por Rafael Briceño

C HETUMAL, MX.- A cuatro meses de que concluya el año, el presidente de la CMIC, Ulises Morales Estrada, reconoció un panorama económico incierto para la región, derivado del desplome en el valor de la producción, el aumento en los insumos por los aranceles establecidos por el gobierno de Estados Unidos y la falta de obra pública y privada, lo que ha ocasionado el cierre de empresas.

Explicó que, de acuerdo con datos del INEGI, el valor de la producción cayó entre un 2 y 17 por ciento tras la conclusión de la obra del Tren Maya. Aunque este proyecto generó un repunte económico, señaló que la prosperidad no alcanzó a las constructoras locales, cuya participación fue mínima. “Fue muy difícil tomar parte en ese proyecto”, puntualizó.

Detalló que apenas tres empresas locales lograron participar y que el valor total de su intervención no representó ni el 0.01 por ciento de la inversión federal, lo que impidió capitalizar en crecimiento y desarrollo para el sector en el sur de la entidad.

Morales Estrada consideró que, una vez concluido el Tren Maya, se esperaba la llegada de nuevas inversiones, especialmente privadas. Sin embargo, dijo que, aunque se han anunciado proyectos, estos no se han socializado para definir la participación de las constructoras locales, que han quedado fuera de las mesas de negociación.

Insistió en que la situación económica es complicada, pues ha sido difícil para las empresas mantener sus plantillas laborales. Al menos 22 constructoras han cerrado sus puertas o migrado a la informalidad, y en los últimos tres años unas 60 han tenido que detener actividades de manera parcial y reducir su productividad.

El dirigente advirtió que la incertidumbre económica y financiera generada por los aranceles al acero y al aluminio ha limitado tanto la obra pública como la privada. “No sabemos qué va a pasar con las obras anunciadas, considerando que el acero incrementó en mil 718 por ciento su precio. No sabemos cómo cerrará el año ni cómo impactará la inflación que se ha disparado en los últimos meses”, señaló.

Recordó que el gobierno del Estado anunció la construcción de domos escolares, de los cuales el 80 por ciento utiliza estructuras de acero. Las licitaciones y presupuestos se elaboraron el año pasado, con contratos ya establecidos, pero sin contemplar el incremento en los precios de los insumos.

“Será el propio gobierno del Estado quien decida cómo enfrentar esta situación. Imagino que ni ellos mismos pueden calcular todavía el impacto real en sus proyectos. Lo que es seguro es que las metas se verán comprometidas o que las obras tendrán que ajustarse en costo. La situación es complicada”, concluyó. (Noticaribe)