El más reciente Informe de Situación Humanitaria de Naciones Unidas alerta sobre el deterioro de la seguridad y la protección de comunidades en varias regiones de Colombia.

De acuerdo con dicho estudio, solo en julio, más de 6.880 civiles fueron víctimas de ataques directos, una cifra 17 veces superior a la registrada en el mismo mes de 2024. Cauca, Amazonas y Nariño son, por el momento, entre los departamentos más golpeados por la violencia.

Las restricciones a la movilidad y los confinamientos impuestos por grupos armados al margen de la ley son algunas una de las prácticas más graves contra la población civil.

En los primeros siete meses del año, 113.000 personas quedaron bajo encierro forzado, un aumento del 52 % frente al año anterior. Cauca, Chocó, Guaviare y Valle del Cauca conce

See Full Page