Las autoridades rusas expresaron este viernes, 29 de agosto, su apoyo al régimen de Nicolás Maduro en medio de las crecientes tensiones políticas entre Venezuela y Estados Unidos. Este respaldo se produce tras el despliegue de buques militares estadounidenses en la región, lo que ha generado preocupaciones sobre la soberanía venezolana.

Maria Zajarova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, afirmó: “Rusia rechaza firmemente las amenazas de utilizar la fuerza contra Estados soberanos como instrumento de política exterior”. Zajarova subrayó la importancia de que Venezuela tenga el derecho inalienable de determinar su propio rumbo político, económico y social sin presiones externas.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ya había transmitido a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, el “amplio apoyo” del Kremlin a los esfuerzos de los líderes venezolanos para proteger la soberanía nacional y garantizar la estabilidad institucional.

Zajarova también destacó el compromiso de Rusia con el desarrollo estable e independiente de América Latina, lo que, según ella, fomentará una asociación estratégica entre ambos países. “Esperamos que los países de la región, que en 2014 proclamaron el continente zona de paz, sigan viviendo y prosperando sin conflictos ni intervenciones armadas”, añadió.

Este mensaje de apoyo llega después de que Venezuela denunciara un “nivel de amenaza sin precedentes” por parte de Estados Unidos, en una carta dirigida al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres. En esta carta, Venezuela instó a Guterres a “exhortar” a Washington a cesar sus acciones y respetar la soberanía e integridad territorial del país.

Además, el gobierno venezolano anunció que patrullará sus aguas territoriales con drones y buques de la Armada, en respuesta a la nueva tensión con Estados Unidos. Las autoridades venezolanas también movilizaron 15.000 efectivos a la frontera con Colombia para operaciones antidrogas, denunciando la movilización estadounidense como una “escalada de acciones hostiles”.

Las declaraciones de Rusia y las acciones de Venezuela reflejan un contexto de creciente tensión en la región, donde las relaciones entre estos países y Estados Unidos continúan deteriorándose.