La portavoz de la cancillería rusa, María Zajárova, expresó este viernes la preocupación de su país por el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe sur. Zajárova afirmó que Rusia "rechaza categóricamente la amenaza del uso de fuerza contra Estados soberanos como instrumento de política exterior". Esta declaración se produce en un contexto de creciente tensión en la región, donde Venezuela ha denunciado la militarización por parte de Washington.
El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil, también se pronunció al respecto, reconociendo el respaldo de Rusia ante la presencia de embarcaciones militares estadounidenses. En su canal de Telegram, Gil citó las palabras de Zajárova y destacó que esta postura reafirma el principio de respeto a la soberanía nacional. "Cada país tiene el derecho de definir su camino político, económico y social sin presiones externas", subrayó.
Gil enfatizó que la cooperación entre Venezuela y Rusia sigue activa, con acuerdos estratégicos y coordinación diplomática. Además, hizo un llamado a que América Latina permanezca como una zona de paz, "libre de intervenciones forzosas y conflictos". La solidaridad internacional, según Gil, es fundamental para garantizar un futuro estable y próspero para todos los pueblos de la región.
Rusia ha mantenido un contacto estrecho con Caracas y ha instado a la comunidad internacional a dejar atrás la intervención militar y las "revoluciones de colores". En este sentido, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, también expresó su solidaridad con el presidente Nicolás Maduro y el pueblo venezolano, rechazando las amenazas de Estados Unidos.
La situación ha generado reacciones en varios países, con naciones como China, Irán y Bielorrusia apoyando a Venezuela. En América Latina, países como Colombia, Brasil, Bolivia, Nicaragua, México, Honduras y Cuba han manifestado su respaldo a la soberanía venezolana. La comunidad internacional sigue atenta a los desarrollos en esta tensa situación en el Caribe.