Me refiero a los corrales de vecinos, donde en una pequeña estancia se hacinaba una familia entera. Ahora hay quien paga altos alquileres por uno de aquellos habitáculos reformados y se creen que es lo más en política de vivienda socializadora. Probablemente ninguno de ellos ha conocido uno de aquellos corrales de vecinos en su estado original. Salvo la habitación de dormir, todo se compartía: lavaderos donde las señoras lavaban a mano, cocina con fuegos de carbón y váteres con hojas de papel de periódico para limpiarse, de duchas ni hablamos.
Es inútil pedir medidas sociales a un partido liberal-capitalista que defiende a las grandes corporaciones donde suelen acabar muchos de sus ex altos cargos. Algunas de las más importantes son las grandes constructoras, a las que les conviene poco o