Un salto al vacío. No de otra manera se puede calificar la intención del gobierno Petro de perpetrar, literalmente, un raponazo a los recursos de las vigencias futuras presupuestales destinadas a financiar la construcción de las concesiones viales de Cuarta y Quinta Generación. Es decir, los principales proyectos de carreteras y autopistas de alto calado en todo el país, claves no solo para aumentar la competitividad comercial, sino, además, uno de los motores económicos más importantes para dinamizar la generación de productos, bienes y servicios en las regiones.
Este ha sido uno de los temas más debatidos en la última semana luego de conocerse el borrador del decreto del Departamento Nacional de Planeación que busca modificar una norma de 2015 que regula los procedimientos para las repr