El final del verano ha coincido con el de Kiko Rivera e Irene Rosales, que confirmaron públicamente su separación el 26 de agosto después de once años de unión -nueve de ellos casados- y dos hijas en común. Realmente, la ruptura venía de atrás y la pareja llevaba ya un tiempo madurando la decisión.
Desgaste de la relación
Según han hecho público, la separación ha sido de mutuo acuerdo, sin terceras personas implicadas y muy meditada buscando en todo momento el bienestar de sus hijas. Aunque está por conocer el verdadero detonante, un cúmulo de factores habían ido provocando el desgaste de la relación y el deterioro de la convivencia. Entre ellos, la presión mediática, las diferencias entre ellos y la tensión familiar por parte de .
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