El Gran Premio de los Países Bajos ofreció este sábado una clasificación de alto voltaje en el circuito de Zandvoort , donde el piloto australiano Oscar Piastri (McLaren) se alzó con la ‘pole position’ tras detener el crono en 1:08.662 , superando por apenas 12 milésimas a su compañero Lando Norris , mientras que el ídolo local, Max Verstappen (Red Bull) , debió conformarse con la tercera plaza. Los españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) lograron clasificarse en la exigente Q3 , aunque partiendo desde la novena y décima posición , respectivamente.

La sesión de calificación confirmó el dominio absoluto de McLaren , que durante todo el fin de semana había marcado el ritmo tanto en los entrenamientos libres como en las tandas previas de clasificación. Norris , que había liderado con autoridad las tres sesiones libres y brillado en la Q2 , no pudo convertir ese dominio en la ansiada pole, viéndose superado en el instante decisivo por un Piastri impecable , que sumó su quinta pole de la temporada y la primera desde el Gran Premio de España .

Los dos pilotos españoles cumplieron con el objetivo prioritario: estar entre los diez mejores . El madrileño Carlos Sainz , tras sufrir en una ajustadísima Q1 donde quedó decimocuarto, se rehízo con un espectacular giro en la Q2 que le permitió pelear en la tanda final. Por su parte, el bicampeón Fernando Alonso , que había dejado destellos de gran competitividad en la jornada del viernes y un sólido séptimo crono en la segunda tanda, no consiguió mejorar en la definitiva Q3 , quedando relegado al último puesto del corte.

La sorpresa del día llegó con los Racing Bulls : el joven francés Isack Hadjar , cuarto en la parrilla, y el neozelandés Liam Lawson , octavo, desafiaron los pronósticos y relegaron a Sainz y Alonso a posiciones de mayor riesgo de cara a la salida del domingo. La igualdad en la zona media de la tabla invita, no obstante, al optimismo para los dos representantes españoles, cuya experiencia y agresividad en la primera vuelta podrían ser decisivas.

En lo más alto, sin embargo, la pelea tuvo menos incertidumbre: ni siquiera el empuje de la afición neerlandesa logró inspirar a Max Verstappen para romper la hegemonía naranja. El tricampeón del mundo se quedó a 263 milésimas de la cabeza, incapaz de batir a unos McLaren que parecen haber encontrado la fórmula perfecta en Zandvoort .

La parrilla de salida promete un Gran Premio vibrante , con un Piastri motivado , un Norris herido en su orgullo y un Verstappen ansioso por la revancha ante su público. En la retaguardia del Top 10 , los nombres de Alonso y Sainz laten con fuerza, conscientes de que una salida agresiva y una estrategia precisa pueden convertir la promesa de igualdad en una oportunidad dorada.