La caléndula es una de esas plantas que sorprenden por su belleza y utilidad, pero que, sin embargo, no suele ocupar el lugar que merece en las huertas familiares. Con sus flores anaranjadas y amarillas, alegra cualquier espacio verde, al mismo tiempo que aporta propiedades medicinales y beneficios para el cuidado del hogar.
Se adapta con facilidad a diferentes tipos de suelos y climas, por lo que no hace falta ser un experto para disfrutar de todo lo que ofrece. Uno de los mayores atractivos de la caléndula es que es una planta de muy bajo mantenimiento. Basta con ubicarla en un lugar donde reciba sol directo durante varias horas al día y regarla de manera moderada, evitando encharcamientos.
Además, florece casi todo el año, lo que la convierte en un recurso continuo tanto para de