Green Day regresó a Chile el pasado sábado 30 de agosto, después de ocho años de ausencia, y lo hizo con un espectáculo impresionante en el Parque Estadio Nacional. Más de 50 mil fanáticos se reunieron en una fría noche santiaguina para disfrutar de un show que combinó música, energía y pirotecnia.

La banda californiana, liderada por Billie Joe Armstrong, ofreció un repertorio de clásicos que hizo vibrar a los asistentes. Desde el inicio con "American Idiot", el público se entregó por completo, coreando cada letra y saltando al ritmo de la música. La atmósfera se encendió con llamaradas y fuegos artificiales, creando un ambiente festivo que mantuvo a todos en pie a pesar del frío.

Billie Joe, con su carisma habitual, interactuó con el público, lanzando varios "¡Viva Chile!" y animando a los presentes. La banda no escatimó en sorpresas, incluyendo la interpretación de "Haushinka", una canción que no tocaban desde 1997, lo que generó una gran ovación entre los fanáticos.

El setlist incluyó otros grandes éxitos como "Basket Case", "Holiday" y "Welcome to Paradise", que evocaron recuerdos de la adolescencia de muchos de los asistentes. La energía de la banda fue contagiosa, con Mike Dirnt y Tré Cool complementando a Billie Joe en una actuación que demostró su habilidad para conectar con el público.

A lo largo de casi dos horas, Green Day reafirmó su estatus como íconos del punk rock, ofreciendo un espectáculo que combinó nostalgia y relevancia contemporánea. La noche culminó con un sentido de celebración y unidad entre los fanáticos, quienes disfrutaron de un viaje musical que trasciende generaciones.