La vida en el espacio exterior suele mostrarse como una aventura fascinante, llena de descubrimientos científicos, tecnología avanzada y paisajes cósmicos que despiertan asombro. Sin embargo, detrás de esa imagen deslumbrante existen desafíos cotidianos que afectan a los astronautas de manera mucho más particular, y un ejemplo de ello es la congestión nasal.
Un estudio del Hospital Metodista de Houston reveló que los problemas de congestión nasal y sinusitis , que en la Tierra son vistos como molestias menores, se convierten en un obstáculo significativo para quienes viven y trabajan en microgravedad.
El hallazgo, publicado en la revista Laryngoscope Investigative Otolaryngology, pone sobre la mesa un tema poco explorado en la medicina espacial y resalta la neces