Ni le hace honor al apellido ni realiza una película lo suficientemente digna como para poder defenderla o rescatar algo.

Así de decepcionante es No alimentes a los niños, el debut en la dirección de Destry Allyn Spielberg (hija de Steven), una fallida mescolanza de subgéneros y elementos dispares que no logran amalgamarse.

Uno de los innumerables problemas que tiene el filme (apoyado en un deficiente guion de Paul Bertino) es que la información de la que dispone está tan mal administrada que no llega a respaldar lo que sucede en la historia, en la que un virus que portan los niños y mata a los adultos (dejándolos como zombis) termina siendo una excusa enclenque para justificar la presencia de uno de los personajes del final.

Lo mismo pasa con la villana principal, Clara (Michelle Docke

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