Ciudad de México.- Los seguidores del cantante puertorriqueño Bad Bunny han expresado una creciente frustración tras su reciente presentación en el Estadio Nacional de La Sabana, en Costa Rica. La queja principal radica en que el artista pasó una parte significativa del show en "La Casita", un escenario secundario ubicado en la parte trasera del venue, dejando a los fans que pagaron boletos más caros en las zonas VIP y frontales con una experiencia limitada, obligados a ver gran parte del concierto a través de pantallas gigantes.

Esta controversia no es nueva en la gira internacional del reguetonero, pero ha cobrado fuerza en redes sociales tras el concierto costarricense, parte de su tour que ha recorrido Latinoamérica con multitudes masivas. Según relatos de asistentes, Bad Bunny dedicó

See Full Page