La necesidad de sal y su costo fue una preocupación constante de las autoridades, ya en 1722 el Cabildo de Buenos Aires por esta razón creyó necesario llevar a cabo un reconocimiento del territorio que separaba la capital de la gobernación de las Salinas Grandes.
Como suele suceder todo llevó mucho tiempo, y nuestras extensas pampas seguían en 1786 a diez años de la creación del virreinato, sin un completo relevamiento. Si bien se habían instalado antes, en 1779 se dispuso de una línea de fortines para contener el avance de los indios, las guardias de Luján y la de San Miguel del Monte, servían de punto de partida y de llegada de las expediciones que para el oeste y para el sur, se adentraban en tierra ocupada por el indio.
En la reciente reedición de La Guerra de la Frontera. Luchas en

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