El triunfo de Flamengo contra Palmeiras por 0-1 en la final de la Copa Libertadores este sábado comenzó a celebrarse en Río de Janeiro con antecedencia desde las primeras horas del día cuando solo la esperanza y la fe de los hinchas daban como vencedor a su equipo del alma.Flamengo se impuso al también brasileño Palmeiras con un inesperado cabezazo de Danilo y levantó por cuarta vez la ansiada copa en el estadio Monumental de Lima."Mengaoooo", "Mengaoooo" se escuchaba a gritos en las calles de la ciudad que hora tras hora se fueron vistiendo poco a poco de rojo y negro.Los habitantes de las empobrecidas favelas y los de los barrios más encopetados no se distinguían entre la multitud con camisetas a rayas bicolor que se aglomeraba en distintos puntos de la ciudad.Por la mañana los supermerc

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