El Partido Popular (PP) se perfila como el favorito para ganar las elecciones en Extremadura el próximo 21 de diciembre, según los sondeos previos al inicio de la campaña. Sin embargo, el PP no alcanzaría la mayoría absoluta que busca la presidenta autonómica, María Guardiola. Los datos del sondeo preelectoral del CIS, publicado el viernes, indican que el PP podría obtener hasta 30 escaños, pero no los 33 necesarios para gobernar en solitario. Este fenómeno se debe a una "victoria incompleta", donde el PP enfrenta fugas de votantes hacia la derecha y desconexiones con sectores clave del electorado. El análisis revela que el PP no ha logrado activar el "voto útil" entre los conservadores. La transferencia de votos necesaria para alcanzar la mayoría absoluta no se materializaría. El PP está intercambiando votantes moderados, que provienen del PSOE, por votantes de derecha dura que se dirigen a Vox. Esto limita su capacidad para aumentar su saldo neto. La principal barrera para la mayoría absoluta del PP es su incapacidad para atraer a Vox, que retiene el 80,9% de sus votantes de 2023. Mientras el PP capta un 15,7% de votantes de Vox, pierde un 11% de sus propios votantes hacia el partido de extrema derecha. En términos de ubicación ideológica, el PP tiene un 32,6% de apoyo entre los votantes del centro y un 54% entre el centro-derecha. Sin embargo, esto no garantiza una mayoría en un sistema político fragmentado. Vox está creciendo en la derecha, especialmente en los extremos, donde alcanza hasta un 30%. El PP se encuentra en una encrucijada táctica. Si se modera para atraer más al centro, pierde votos hacia Vox. Si se radicaliza, pierde el apoyo que ya tiene en el centro. Además, el PP depende en gran medida del voto de las personas mayores, alcanzando casi el 49% entre los mayores de 75 años, pero solo un 26% entre los menores de 35. El partido también enfrenta desafíos en la clase media. Aunque es fuerte entre las clases altas y medias-altas, está perdiendo apoyo entre la clase trabajadora, donde el PSOE y Vox son opciones preferidas. Vox ha logrado atraer a trabajadores no cualificados y a aquellos en ocupaciones técnicas, mientras que el PP se asocia más con votantes de clases medias-altas. En cuanto a las preocupaciones de los votantes, el 74,5% de los encuestados afirma que los temas propios de Extremadura son cruciales. Las principales preocupaciones son el desempleo, que afecta al 19,2% de los encuestados, y las infraestructuras. Los votantes del PP priorizan el desarrollo económico, mientras que los del PSOE se centran en la protección social y el empleo. Vox, por su parte, se interesa por la reindustrialización y cuestiones identitarias. Para conectar con el electorado, los candidatos deberán ajustar sus campañas a las emociones y preocupaciones de los votantes. En resumen, el PP se enfrenta a un panorama electoral complejo en Extremadura, donde la fragmentación del voto y las dinámicas entre partidos podrían influir en el resultado final de las elecciones.