La confesión del Mayo Zambada en Nueva York contiene varias advertencias para México, y no solo para el gobierno actual. Falta mucho por saber, y resulta más que probable que desconoceremos durante largos años múltiples detalles de su acuerdo con la Fiscalía del Eastern District. Su declaración —y la de su abogado— contienen suficientes elementos inverosímiles como para proceder con gran cautela antes que extraer conclusiones definitivas. Como bien lo señalaron Carlos Puig y Carlos Pérez-Ricart, la cifra de un millón y medio de kilos de cocaína es insostenible, y la bocona afirmación de Frank Pérez de que “la información que tiene Mayo Zambada se queda con Mayo Zambada” o, en la lengua materna de Pérez, “What Mayo knows with Mayo stays”, no es creíble. Pueden nunca ser públ
El canto del Mayo

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