Cuando todos esperaban que la Fiscalía estadounidense y los responsables de Justicia y la DEA dieran a conocer presuntos nombres de narcopolíticos proporcionados por Ismael El Mayo Zambada, la Casa Blanca quedó como aquel volcán que con estridentes erupciones parciales y terremotos solo pudo parir un inofensivo ratoncito.
Lo que quedó claro la semana que termina es que el estilo estridente y mediático del presidente Donald Trump debe ofrecer resultados muy concretos o ahogarse en su propia crisis de expectativas. El hecho de que la fiscal Pam Bondi y el DEA mayor Terry Cole solo se conformaran con tener preso a El Mayo Zambada tampoco quiere decir que en la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos no exista una lista de narcopolíticos.
Pero en los hechos mediáticos que valen para las