La Comisión Europea ha dado un paso decisivo este jueves al presentar una propuesta para eliminar los aranceles a los productos industriales de Estados Unidos. Esta acción responde a un acuerdo alcanzado la semana pasada con la Casa Blanca, que busca facilitar el comercio entre ambas partes. A cambio, Bruselas espera que Washington reduzca los recargos a la industria automovilística europea, un sector considerado vital para el continente.
El acuerdo establece que, a partir del 1 de agosto, los vehículos europeos estarán sujetos a un arancel del 15%, una notable disminución desde el 27,5% que se aplicaba anteriormente. Esta reducción podría suponer un ahorro mensual de 500 millones de euros para los fabricantes de automóviles europeos. Maros Sefcovic, jefe negociador de la UE, ha subrayado que este acuerdo "da un paso más hacia la estabilidad" y ha instado a ambas partes a cumplir con sus compromisos.
La propuesta de la Comisión Europea incluye la eliminación de aranceles sobre una amplia gama de productos industriales estadounidenses y un acceso preferencial al mercado comunitario para ciertos productos pesqueros y agrícolas no sensibles. Además, se ampliará la exención arancelaria para la langosta, que ahora incluirá la langosta procesada.
Sin embargo, la propuesta debe ser aprobada por el Consejo y el Parlamento Europeo antes de que las reducciones arancelarias puedan entrar en vigor. La Comisión espera que la reducción del arancel para los coches europeos sea efectiva a partir del 1 de agosto de 2025, coincidiendo con la presentación de las propuestas legislativas.
Por otro lado, Estados Unidos también se ha comprometido a aplicar aranceles nulos o casi nulos a ciertas categorías de productos, que solo estarán sujetos al arancel de nación más favorecida a partir del 1 de septiembre. Esto incluye productos como el corcho, aeronaves y productos farmacéuticos genéricos.
El acuerdo, que busca evitar una guerra arancelaria, fue formalizado en una declaración conjunta la semana pasada. A pesar de las tensiones previas, Bruselas ha presentado este pacto como una solución viable para mantener el comercio fluido entre la UE y EE.UU.